July 12, 2016
100 años de Tarzán

En 2014 escribí este artículo para #VidaActual de El Mercurio. Nunca fue publicado. Lo recupero ahora a propósito de la nueva película.

El mundo del rey de la selva
TARZAN CUMPLE UN SIGLO 


Pocos héroes de la cultura pop son tan masivos y al mismo tiempo tan desconocido como la creación de Edgard Rice Burroughs. Lo poco que sabemos de él es vía cine, lectura  muy distinta a la del personaje original. Acá algunas claves para redescubrirlo.

•100 años: La primera aparición de Tarzán es en un relato cortó publicado por el escritor norteamericano Edgar Rice Burroughs en octubre de 1912 en la revista The All-Story. Sin embargo se considera su aniversario canónico enero de 1915 (o diciembre de 1914 según otras versiones) cuando aparece Tarzan of the Apes la primera novela del héroe.

•¿Quién es?: Tarzán es John Clayton, heredero de Greystoke, hijo de un magnate escocés que nace en la selva africana, donde sus padres fueron abandonados. A la muerte de los progenitores es adoptado por los Mangani, que lo llaman Tarzán (piel blanca). Acaba siendo líder de estos simios y eventualmente regresando a la civilización donde es educado. Aprovecha para reclamar su imperio financiero, pero no tarda en regresar a la selva, su verdadero hogar.

¿Mangani?: Creación ficticia de Burroughs, basado en las leyendas del Yeti y Pie Grande. Especie de simios del tamaño de un gorila, pero similares a los bonobos/chimpacés, que además están muy cercanos a los humanos, poseyendo inteligencia y lenguaje oral y escrito. Son quienes crían a Tarzán.

•Más popular que Superman y Batman: Eso dicen los números. Tarzán ha sido adaptado al cine en casi doscientas oportunidades, con otras veinticinco versiones televisivas, lo que lo convierte en el tercer personaje de ficción más popular en los medios, sólo superado por Drácula y Sherlock Holmes.

• Después de Edgar Rice Burroughs: se considera que el mayor responsable de la conversión de Tarzán en un mito es el dibujante Hal Foster, quien se hizo cargo de la versión en cómic del personaje entre 1929 y 1931, armando toda la iconografía del héroe que se ha mantenido hasta nuestros días.

•¿Superpoderes?: Aunque en las adaptaciones fílmicas y televisivas Tarzán es un humano “normal”, en algunas historietas posee superfuerza, supervelocidad, telepatía con los animales, resistencia sobrehumana al nadar bajo el agua y además usa como montura a Argos, un águila gigante prehistórica.

•Entre Conan y El Señor de los Anillos: Ninguna adaptación a la pantalla de Tarzán ha aprovechado la característica más particular del personaje, su universo. Un continente africano que Burroughs construyó como escenario de fantasía heroica (como la Tierra Media o Hiboria de Conan), donde en medio de la selva aparecen ciudades perdidas, civilizaciones de la era Atlántida y monstruos prehistóricos. En la región de Pal Ul Don, por ejemplo, conviven humanoides reptilianos con personas dotadas de grandes poderes, además de dinosaurios. Argos, el águila gigante y prehistórica de Tarzán fue un regalo de los gobernantes de Pal Ul Don al rey de los monos. Cabe agregar que Tarzán también ha viajado a Marte y al centro hueco de la Tierra.

•La adaptación más fiel: aunque se promocionó como la verdadera historia de Tarzán, Greystoke de 1984 es más bien una interpretación realista del personaje (como lo que Christopher Nolan hizo con Batman) ya que la película protagonizada por Christopher Lambert toma con suerte un 10% de la creación de Burroughs. En este sentido la más fiel y mejor lectura del héroe es la de la serie animada Tarzán, señor de la selva, realizada por Filmation en 1976.

•Ni Boy ni Cheeta:  Boy, el hijo adoptivo de Tarzán en la continuidad de las películas protagonizadas por Johnny Weissmüller fue una invención del estudio, porque el verdadero hijo de Tarzán (biológico, de él y Jane Porter) se llama Korak. Otra libertad de la película fue la fiel compañera chimpancé nombrada Cheeta (que además era macho), también una invención de Hollywood.

• El galán de la selva: Tarzán fue el primer personaje de ficción popular que mantuvo relaciones prematrimoniales, lo que fue muy mal visto por la censura de la época, que no tardó en casarlo con su eterno amor, la norteamericana Jane Porter. Pero ojo, no ha sido la única mujer del rey de la selva. En la adolescencia se vinculó con Thaka, una Mangani (en serio) que se enamoró del piel blanca y que incluso intentó asesinar a Jane. Otros amores fueron la reina de los hombres reptiles, la hechicera suprema de Pal Ul Don y la mismísima Ayesha, la reina inmortal africana creada por H.Rider Haggard, en uno de los primeros crossover literarios de la historia

•El mejor y el peor: el nadador olímpico norteamericano de origen austriaco, Johnny Weissmüller interpretó al héroe entre 1932 y 1948, convirtiéndose en el Tarzán fílmico más popular de todos los tiempos. Sin embargo ha sido considerado uno de los peores actores de la historia, falencia que en su caso le sirvió para construir un hombre mono más mono que hombre.

•El futuro del héroe:  al estar el personaje libre de derechos hay mucho interés en revitalizarlo. Es publicado hoy en versión comics por varias editoriales europeas y en EE.UU. es Dynamite. Quien mantiene una serie regular del personaje. En cine, lo más concreto es el proyecto de Guillermo del Toro, quien tiene la idea de mostrar por primera vez en pantalla un Tarzán como lo imaginó su creador, es decir en un mundo de civilizaciones perdidas, dinosaurios y águilas gigantes.

11:40am  |   URL: https://tmblr.co/Z4Sljx29BNj-Z
  
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November 15, 2015
38 AÑOS CON “ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO”

A propósito del cumpleaños de mi película favorita (15 nov. 1977/15 nov. 2015), esto escribí en noviembre 2007.

EL SOL SALIÓ ANOCHE Y ME CANTÓ

Ayer compré el box set con la edición 30th aniversario de Encuentros Cercanos del Tercer Tipo (EC3) en DVD. Tres discos, cada uno con una versión distinta del filme (la original del 77, la extendida del 80 y el corte de director del 98), un afiche mapa, un libro de fotos y un centenar de extras. Todo para llorar como pendejo, sobre todo si se trata de MI GRAN película fetiche de todos los tiempos; mi top one absoluto y en mi humilde opinión el Spielberg más inspirado . Anoche lloré como cabro chico al revisarla versión original de 1977 que no había visto (En cines y en TV vi la del 80, luego en DVD compré el corte del 98).
EC3 es perfecta, hermosa, simple, tremenda. Una gran historia acerca de lo peor de la clase media gringa, que busca y encuentra la redención en un hecho sobrenatural. Eso es puro pop, pero pop con contenido y con perdón, con harto más cine que todos los Padrinos juntos… permiso para exagerar.
EC3 es religiosa, nos habla de la fe, de devoción, de cine por cine, de música y de conversar. Que bello es aquello de, “comienza la clase de lenguaje intergaláctico”, cuado nave y tecladista intercambian sonidos y colores. Su tema no son los marcianos que vienen a raptarnos -menos los mesías hebreos que ve Gastón Soublette por todos lados-, sino lo “marciano” que puede llegar a ser un mecánico del peor suburbio del medioeste norteamericano, que un día encuentra la luz al final del túnel. Y esa luz es guiada por uno de los mas brillantes cinaestas salidos de Francia: Francois Truffaut. Literalmente el cine te salva la vida. El personaje de Lacombe, no es un ufólogo, sino un contador de historias que le propone a Neary (Richard Dreyfus), un mundo mejor, un mundo con finales felices, un mundo meta-cinematográfico al fin y al cabo.
Spielberg dice que hoy, de poder rodarla de nuevo, no haría que Neary abandonara su familia ni menos que le diera ese ambiguo beso a Gillian, mientras la mothership desciende tras la Torre del Diablo. Menos mal que la filmó el 77, cuando no sólo era tan talentoso como hoy, sino que tenía cojones gordos.
Un cuento para adultos absoluto, realizado con artesanía estatuaria, clásico de clásicos. De todos mis filmes fetiches de infancia, es el único que ha envejecido bien en mi percepción. Y ell único que no me canso de repetir y repetir. Star Wars, las Rocky, Blade Runner incluso, ninguna ha madurado tan bien como EC3, quizás porque al contrario que las anteriores, en EC3 hay personajes de verdad, queribles y con problemas, no sólo efectos especiales de carton piedra, ni arquetipos míticos que en el fondo siempre hemos sabido es discurso new age… En EC3, importan más los vecinos que los platos voladores. Y ahí esta la fórmula secreta de las grandes historias, las que perduran, las que nos hablan de personas. Esa es la diferencia entre un verdadero clásico y sólo una buena película (o libro, o comic, o canción). Es como El Eternauta (ver post anterior), quizás su cuento de invasores alienígenas y viajeros en el tiempo suena hoy a chiste viejo, pero la distancia, lo que la marca y la hace colosal es que en Oesterheld -y en EC3- hay también casas, autos viejos, niños gritones, mujeres histéricas y buenos tipos, con mala suerte que sólo buscan a hacer lo correcto. Visto así, no hay mucha diferencia entre EC3 y Que bello es vivir… En una hay discos voladores con marcianos saltarines, en la otra ángeles un poco borrachos.
Hoy veré la extendida del 80, mañana el corte del 98. El sábado tal vez me repita nuevamente la del 77, sé que voy a la segura.

August 19, 2015
LO QUE ESCRIBI SOBRE MI PUEBLO NATAL, VICTORIA, EN REVISTA PAULA.

La ciudad del glorioso nombre

El link acá

Nací en Victoria (30.000 habitantes, segunda ciudad de la Provincia de Malleco, Región de la Araucanía, distante a exactos 60 kilómetros de Temuco y a todavía más precisos 600 kilómetros de Santiago. Según la definición de Wikipedia, la localidad que marca el inicio del sur de Chile y que toma su nombre de la heroica campaña chilena durante la Guerra del Pacífico. Habrá que creerle a Wikipedia). Y viví en Victoria hasta los 17 años. Crecí, estudié y aprendí a vivir en sus calles, en las casas de los amigos, en las plazoletas y en las esquinas de la Escuela 2, primero, y del Colegio Santa Cruz, después. Creí y dejé de creer en Dios en ese pueblo. Una historia personal. Cuando me vine a Santiago, en 1994, entré al taller literario de Antonio Skármeta y uno de los primeros cuentos que leí era una historia ambientada en Nueva York. El relato era pésimo y a casi nadie le gustó, pero a todos les llamó la atención la descripción que había hecho de Nueva York, les parecía raro que nunca hubiese estado en Manhattan, que jamás hubiese salido de Chile y que llevara apenas dos meses viviendo fuera de un pueblo en medio de la nada (en medio de esa nada mayor que es el sur de Chile). Demasiado cosmopolita para Victoria, decían. Y puede ser. Era mi manera de escapar de esa cárcel abierta que era el pueblo: viendo película; hojeando atlas y mapas; leyendo revistas y libros, de los malos y de los buenos; series de trasnoche; juntando postales y estampillas; sumando piezas de información en una época (Chile en los 80) y lugar donde no había información. Fue mi forma de sobrevivir a ese sur que no tenía nada del bonito sur de las postales, pero que era mí sur, el de las novelas de aventuras Zig-Zag, el Monitor de Salvat y radio Copihue FM; el donde no tener nada de lo que te interesaba te hacía construir precisamente ese todo que te interesaba. ¿Qué le debo a Victoria en lo que soy hoy? El truco pues, la técnica para viajar a cualquier lugar del mundo (y del universo) sin moverme.

June 7, 2015
A PROP DEL NATALICIO DE DEAN MARTIN. UN HOMENAJE EN «EL HORROR DE BERKOFF»

«Pedimos dos cervezas y una porción de papas fritas.
–Con ají –agregó Perci; luego me miró fijo–. Me siento como Jerry Lewis.
–¿Qué tiene que ver Jerry Lewis con esto?
–Estoy leyendo su autobiografía, Dean and Me –prenunció “din-anmi”¬, trescientas cincuenta páginas, en tapas duras, impresionante, un objeto de arte; lo compré en Amazon –respiró–. Voy en el capítulo donde conoce a Dean Martin. En los años cuarenta, Lewis ya era un comediante exitoso, un intelectual judío y divertido que marcaba pautas en la industria de la entretención norteamericana. Como Woody Allen, pero más lúcido y con mejor gusto.
–Woody Allen es un genio.
–Ese es el gran misterio del cine de los últimos treinta años. Woody Allen no tiene nada de genio: es un oportunista que supo robar el talento a otros. Aunque le concedo que sabe poner la cámara y componer un cuadro bonito. Pero eso es artesanía, no talento.
–Soy fan de Allen.
–Como todos los actores y directores de este país. En verdad no sé qué le ven, es un pedante de mierda, aguantable solo con un porro de marihuana.
–Me gusta como filma Nueva York…
–Nueva York se ve con más clase en King Kong y es de 1933 y sale un mono gigante; incluso en Spider-Man 2, y es con superhéroes.
–Bueno –fui cortando–, ¿y qué pasaba con Jerry Lewis?
–Que en esa época, los cuarenta –subrayó–, Jerry tenía mucho éxito con las mujeres porque las hacía reír, les daba regalos caros, sabía conversar, era divertido. Por supuesto, entendía que esa era su ventaja, no su aspecto físico. Y se vanagloriaba de ello, decía que no se necesitaba tener buen cuerpo y una cara bonita para conquistar a la más bella de las rubias californianas. Que con una buena plática bastaba. Pero erró. En una ocasión estaba en un club de Nueva York, donde efectivamente era el rey de la noche…
–El rey de la comedia.
–Qué gran película.
–La mejor de Scorsese.
–Absolutamente. Bueno, en ese club de Nueva York, Jerry Lewis tenía toda la atención de las féminas, las que se desvivían por sus chistes y comentarios. Entonces, de pronto, todas voltearon hacia la puerta –Perci miró hacia la entrada del Rapa Nui, como si actuara su relato–, y cambiaron su foco por un tipo que acababa de ingresar, un sujeto que con solo aparecer le robó años de trabajo: Dean Martin –subrayó las dos palabras, el nombre y el apellido–. ¿Y sabes lo que dijo Jerry?
–Ni idea.
–Si no puedo ser como él, voy a lograr que trabaje para mí. Será mi payaso privado, me ganaré la vida burlándome de él.
–Cruel.
–No, solo la naturaleza masculina desatada. Si no tienes buena pinta puedes ganar la pelea con poder, con trabajo, con esto –se tocó la cabeza–. La metáfora es clara, casi perfecta: el mundo se divide en dos tipos de hombres: o eres un Jerry Lewis o eres un Dean Martin. Yo tengo claro que soy un Jerry Lewis.
–¿Y yo un Dean Martin, entonces?
–No lo sé, ¿qué crees tú?
–Prefiero el término medio.
–No hay término medio.
–Entonces –miré alrededor–, aquí y ahora soy un Dean Martin. Podríamos armar una dupla –hice el gesto de tú y yo–; tal vez tienes un potencial oculto como actor, comediante inteligente –recalqué.
–Con perdón, pero ni aunque me pagaran millones sería actor.
–No pagan millones.
–No seas mentiroso; sé exactamente cuánto te pagaron por Román Calvo.
–Internet miente.
–El Servicio de Impuestos Internos no.
–¿Te metiste al Servicio de Impuestos Internos?
–Hay mucho tiempo libre en Salisbury.
–Entonces no quieres ser como yo».

May 17, 2015

9emeart:

Le Necronomicon

Druillet

(via crashbisama)

April 19, 2015
Batman v Superman / 1999, Generations (vol.3), de John Byrne

Batman v Superman / 1999, Generations (vol.3), de John Byrne

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